1/03/2008

Actual 2008

Ayer por la noche se inauguraban los conciertos del Actual con la actuación de tres bandas: Orange Blossom, Digital 21 y Asian Dub Foundation.
El primer grupo se sumaba de forma poco llamativa a la gran lista de bandas electrónicas francesas surgidas en las últimas décadas. Sin sorprender con sus ritmos étnicos ni con sus influencias sensuales orientales, mantenía, sin embargo, despierto y atento al público con los grititos salidos de tono y volumen, que metía constantemente la cantante.
El segundo grupo, Digital 21, estaba compuesto por una única persona que lo hacía todo (y así le salía, claro...). Al ver su cresta y atuendo duro junto a la pose que tenía con la guitarra eléctrica parecía que el muchacho prometía, pero entre que ponía un audiovisual, hacía de discjockey y decía una serie de palabras yuxtapuestas sin sentido, poco podía demostrar su destreza como músico. De cantante tenía poco, más bien recitaba, pero lo que decía, parecía salir de alguien con un desequilibrio mental total y la gente no sabía muy bien cómo reaccionar. Los ávidos se reían, los indiferentes se dormían y algunos borrachos, drogados o salidos de onda, que les daba igual lo que les echasen, saltaban gritando al unísono: loco, extasiado, asesino y palabras por el estilo que componían sus letras.
A las 00.30, aproximadamente, comenzó el plato fuerte, el grupo esperado: Asian Dub Foundation. Si bien conocíamos su intención de fusionar estilos de música, “romper clitchés” y “rechazar los límites de la expresión artística” (según el programa del Actual) nunca pensé que se pudiese mezclar de forma tan caótica y enrevesada. No negaré la calidad musical de sus componentes ni el buen ritmo de algunas de sus canciones, pero para ser tan aclamados por el público o al menos tan esperados, podían haber dado un poquito más de sí. Bailé con entusiasmo en sus canciones de dub o drum&bass (como hubiese hecho con cualquier banda de esos ritmos...) pero me mareé en casi todas las demás, ya que no sabía si bailar al ritmo hiphopero de la melodía o seguir la base electrónica a destiempo. Creo que su ambición sobrepasó los límites y al querer abarcar demasiado juntando tantos estilos, les salió una mezcolanza en la que no todos los ingredientes estaban en perfecto estado. A veces parecía que sabía bien el producto y de repente se encontraba uno con un trozo podrido que le dejaba tan mal sabor de boca que quitaba las ganas de seguir comiendo.
De la "trasnoche" de dj´s mejor ni hablar porque entre el lugar que les asignaron para su concierto, el frío que hacía en el mismo y lo bajito que se escuchaba su música después de quedarnos todos sordos con los volúmenes de las actuaciones anteriores, nadie les hacía caso así que opte por lo mejor, que era marcharse a casa a dormir.

3 comments:

Ana Soff said...

Por fin!

Aunque tu post (sinceramente) no me interese mucho, me alegra que hayas vuelvo al mundo bloguero.

Un beso!

Te echo de menos xiqueta!

J. said...

Ey! qué bien la descripción, sobretodo del último grupo. Digital21 era más un tipo de músico "petardo" que se hará a si mismo con los años, que madure antes! y pena que los primeros la gente estuviera tan poco animada, porque creo que sí era interesante, eso sí, más la musica que la voz!
xau

lo vere de vez en cuando esto! bien por la propaganda

xauu

LiNX said...

Yo también estuve esa noche y la verdad es que los Asian Dub Foundation me decepcionaron un poco.

Había escuchado bastante de su música tiempo atrás y lo primero que me llamó la atención es la asquerosa acústica del Palacio de los Deportes. El sonido reverberaba y no distinguía absolutamente nada.

Los ADF tienen buena música, pero de estudio. Supongo que el ambiente del polideportivo también influyó en mi opinión. Es que yo soy más de garitos pequeños.

Un saludo desde la gris Polonia.

Raúl M.