Texto de la pregunta del día 15
La pregunta sobre nuestro futuro es algo que siempre pretendemos evitar y aplazar el máximo tiempo posible. Pero llega un momento en el que hay que ir tomando decisiones o al menos dirigirnos un poco hacia lo que queremos ser o hacer en un futuro.
En unas charlas a las que acudí ayer con motivo de la oferta de prácticas en empresas para el segundo cuatrimestre, nos hicieron la pregunta “¿qué queréis ser de mayores?” y la verdad es que me resultó un poco cómica. Esa pregunta nos la hemos hecho cantidad de veces desde la escuela. Yo he pasado de querer ser astronauta a matrona, de estudiar derecho-económicas o matemáticas puras a estudiar filología... pero a estas alturas tendríamos que tener algo claro y no nos llueven más que incertidumbres sobre nuestro futuro.
Se suponía que estas charlas nos iban a guiar un poco o al menos ayudarnos a centrarnos pero sucedió todo lo contrario, la desmotivación absoluta parecía ser su objetivo. Nos repetían que teníamos que estudiar al máximo, tener los mejores expedientes, hacer más de una carrera, másters, aprender no un idioma o dos sino tres y a ser posible que no estuviese el inglés entre ellos ya que hoy en día lo habla todo el mundo (me río yo de esas aseveraciones, por lo menos en España...), realizar el mayor número de cursos posibles... todo encaminado a nuestra formación académica para poder crear un currículo de lo más apetitoso para las empresas en las que podamos trabajar. Para que me digan que tengo que ser la mejor en todo no he venido a estas charlas, pensé, ya sé que tengo que ser aplicada, responsable y según ellos lo más superwoman posible.
Nos dijeron que si todavía no estamos decididos ni sabemos lo que queremos hacer en un futuro somos más o menos un desastre. Hay que definirse de una vez por todas. Pero... ¿cómo hacerlo?
En la carrera tenemos asignaturas totalmente diferentes que requieren un número de horas de estudio, ampliación de conocimientos y lectura enorme. Es imposible indagar en todo al máximo y además como nos sentimos hormiguitas ante la sabiduría del profesor que se ha especializado sentimos curiosidad e interés por todo. Así... ¿cómo vamos a definirnos? ¿cómo vamos a centrarnos?.
Además la sobreabundancia de ofertas, becas erasmus, séneca, prácticas en empresas, becas de colaboración en la universidad, facilidades de ingreso a otras carreras... todavía nos desconcentran más y hacen que nos entre un mareo absoluto.
Aunque suene inverosímil son en estos momentos en los que nos aflora cierta envidia hacia esas personas que no tienen otro remedio que dedicarse al negocio familiar. Incluso nos encantaría renunciar a la posibilidad de elección en algo tan personal como nuestro futuro si alguien pudiese decidir por nosotros.
Débiles, ingenuos, indefensos...queremos volver a esa infancia y a esa felicidad inocente en la que no nos planteábamos nada y en la que hasta ahora (por lo menos la mayoría) hemos permanecido.

No comments:
Post a Comment