Todos comprometidos
Supongo que debo estar orgullosa (o quizás desilusionada) por el "aprobado" que recibí ayer en manos de una irónica empleada de correos.
Para contrastar con el resto de estos últimos días la oficina estaba atestada de gente... Por fin ejercí mi derecho de ciudadana y voté. Siempre me había dado pereza por el hecho de tener que hacerlo por correo pero me sorprendí al ver que la gente, concienciada, hacía largas colas para votar.
Este es un país lleno de holgazanes, vagos y jetas (no hay más que tener que hacer cualquier papeleo burocrático tipo becas, relaciones internacionales, pagos bancarios... para encontrarte con alguno de ellos) además de que hoy por hoy, poca gente se compromete con nada. Por no hacer, ya ni se organizan cenas, ¿quién llama al restaurante para reservar? Y todo el mundo escabulle el bulto...
Sin embargo, ahí estaban todos haciendo cola y rellenando papelitos comprometidos con su país. ¡Qué maravilla! Hasta me volvió el optimismo...
Claro está, cuando por fin me llegó el turno y le di rápidamente los votos a la empleada para huir de allí, con un suspiro de alivio me dijo: ¡la segunda aprobada de la tarde!; no se podía pedir peras al olmo, señores...

No comments:
Post a Comment