La noche
Esta Noche no tiene ese sentido placentero de descanso o de pasión, no hay tranquilidad ni goce alguno, son sólo sus aspectos negativos los que relucen. Se nos cuenta la frialdad y la oscuridad de una noche que se hará eterna.
La Noche es una novela autobiográfica escrita por Eliezer Wiesel, un periodista rumano que sobrevivió a los campos de concentración nazis. En 1986 recibió el premio Nobel de la Paz.
Como cualquier novela que trate sobre los campos de exterminio y sobre las atrocidades que se cometieron en aquella época nos traslada a un ambiente de horror y de inhumana existencia.
Los tratamientos que recibieron todas las víctimas del Holocausto y aquellos afortunados (o quizás no tanto...) supervivientes siguen impactándonos cuando los leemos. En realidad nos parece que nos cuentan una historia más, que es un libro de ficción o de terror pero que eso no ocurrió en la vida real. Cuando nos damos cuenta de que eso sucedió, de que nos relatan vidas y no personajes literarios y que encima no fue hace mucho tiempo, cuando nuestros abuelos o padres vivían, un escalofrío nos recorre todo el cuerpo. Hace menos de sesenta años, en una Europa civilizada y desarrollada se produjo un intento de exterminar a la raza judía y a todo aquel oponente al régimen que se cruzase por el camino.
Todos hemos leído algún testimonio, lo hemos estudiado en historia o nos han contado cómo eran los campos de concentración, e incluso algún afortunado los ha visitado pero no hay que hacer la vista gorda ni pasar por alto lo ocurrido.
Auswitch, Birkenau, Buna... son nombres que no hay que olvidar. No hay que martirizarse con el dolor de otros, ni sufrir constantemente por las penas de este mundo pero sí ser conscientes de que existen y de que gente como Eliezer Wiesel vivió en un verdadero infierno en el que podríamos en un futuro vivir nosotros. Esperemos que no pero precisamente por eso, para evitar algo así o quién sabe, quizás peor, debemos conocer y gastar un poco de nuestro tiempo en leer novelas como ésta aunque no nos provoquen risas, disfrute o no nos hagan pasar un buen rato.

2 comments:
He descubierto tu blog. Respecto a lo que dices de que hay nombres que no hay que olvidar, recuerdo que decía Adorno, el filósofo alemán, que cualquier explicación sobre el genocidio de los judíos era una injusticia. Que explicarlo era en parte como encontrar razones, que eso debería de permanecer en lo inexplicable e irracional. Decía que después de Auswithc no podría haber poesía nunca más.
Es importante la memoria histórica, pero pensar y comprender las cosas a veces equivale a justificarlas.
Pero somos así los humanos, perdonamos y entendemos más de la cuenta.
Bueno, me gusta de lo que hablas.
Soy Vicente Abril. ¿Cómo conoces mi blog?
P.D: Rober es un ex alumno brillante mío de bachillerato y actual estudiante de filosofía. ¿Tú qué haces?
Elena, ya ves, ahora tienes un lector más, mi "tuto".
Hago las presentaciones formales: Elena - Vicente
Vicente - Elena
Se que tenéis aficiones comunes, ¡sólo espero que os llevéis bien!
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